sábado, 19 de enero de 2008

Cuatro horas con Artur Yusupov (!?)

¡Qué día tan enfrentado!. Hoy, 18 de Enero de 2008, comencé a trabajar tras mis "merecidas vacaciones". A media mañana me llamó a mi departamento de CajaCanarias, mi amigo Víctor Ortells, una de las eminencias en la enseñanza del ajedrez en Tenerife. Y me dio la triste noticia. La que nunca hubiese imaginado. La que no quería escuchar. Bobby Fischer, el rey, había muerto (??) tan sólo unas horas antes. Me invadió una profunda sensación de desconsuelo. Todos sabemos de eso cuando un ser querido se nos va. Pero, ¿cómo iba a ser Fischer?, el inmortal del ajedrez, el mito, el niño terrible. El hombre que pudo con la Escuela Soviética. Aquel divo en el que todos los ajedrecistas nos hemos fijado alguna vez. Desde el punto de vista del jugador específico de ajedrez, de un deportista de pura cepa, Fischer era el número uno. Y nos dejó, para siempre. Atrás quedan las interminables horas pasadas delante de un tablero de ajedrez, intentando descubrir parte de sus secretos. Atrás quedan los innumerables momentos en los que todos, inspirados por su causa, nos dábamos ánimos interiormente para seguir adelante, como hizo él para ser el mejor y el más luchador. Atrás quedan los grandes torneos en donde participó: Portoroz, Bled, Estocolmo, Palma de Mallorca, etc. También sus inagotables matches de ajedrez y sus víctimas: Taimanov, Larsen, Petrosian… Spassky.


¡Give me alone! . Déjenme sólo, exclamó. Nos lo dijo cuando bajó de la escalinata del avión tras su llegada hace unos años a Reyjkjavik. Los aficionados, aprovechando el mágico mundo de Internet, habíamos creado una Asociación Internacional en defensa de su persona. Logramos liberarlo de la vil cárcel japonesa. ¿Cómo podían arrestar a una persona de su categoría (coeficiente intelectual mayor que el de Einstein), por el simple hecho de jugar una partida de ajedrez?. Sus paisanos de Islandia, liderados por su colega Friedrik Olafsson, no sin problemas, al fin le arreglaron los papeles para que adquiriese su nacionalidad.



Fischer con su guardaespaldas de 1972, Palsson (26-3-2005)



¡Las garras del Tío Sam, por fin, lo dejaron tranquilo!. Y a los pocos años, muere y nos deja y ya de por siempre, sólos.


Descanse en paz. Podemos decir, con orgullo, que hablamos y escribimos bien de él en su vida. En Radio Nacional de España y aquí en nuestro blog. El hombre se va, desaparece, se extingue… pero su obra queda. ¡Su legado!. Y ahora lo analizaremos con más ganas y seguro que con más objetividad, aún si cabe.


Y digo que tuve un día enfrentado porque Ortells me llamó también para invitarme a un acto muy especial. A pasar unas horas con uno de los entrenadores eméritos más grandes de la historia del ajedrez. Con Artur Yusupov (!!). El alumno preferido del gran Mark Dvoretsky!!. ¿Cómo no iba a estar yo presente en un acontecimiento de tal magnitud?. Yusupov, representa a lo que queda de la sabiduría ajedrecística de la extinta URSS. Fischer luchó toda su vida contra ella. Y ahora el destino quiso, que el día de su muerte, fuese yo a enterarme de parte de sus secretos (!?)… .



Que la crónica que sigue, sirva de homenaje a Robert James Fischer.


Artur Yusupov, nacido en 1960 es alemán de origen ruso. Campeón del Mundo junior en 1977, candidato al título mundial en tres ocasiones, ganador de múltiples competiciones por equipos con la URSS. Yusupov ha sido uno de los más grandes jugadores de los años ochenta. En 1987 ocupó el tercer puesto mundial.


Pertenece a la misma generación que Kaspárov. Tras haber ganado el mencionado Campeonato Mundial Junior sus constantes progresos lo llevaron en 1985 a acceder al máximo nivel clasificándose por primera vez como candidato al título supremo. Lo intentaría dos veces más, enfrentándose a jugadores de primera talla mundial como Andrei Sokólov, Jan Elhvest, Kevin Spraggett, Anatoli Kárpov, Sergei Dolmátov, Vasily Ivanchuk, Jan Timman o Vishy Anand. Así, aunque nunca consiguió a llegar al encuentro por el título, Yusupov disputó todos los encuentros de los Candidatos durante diez años. Aunque no ha podido igualar a los más grandes, ha hecho una brillante carrera y ha obtenido excelentes resultados.


Su estilo ha sido evolutivo pues asimiló perfectamente las enseñanzas de Dvoretsky, sobre el medio juego y el final y exhibe un gran talento como jugador profesional. Hacia finales de los ochenta, perfeccionaría su estilo y realizaría sacrificios sin reservas. Su encuentro de 1992 frente al genial Ivanchuk es muy elocuente al respecto. Con las blancas, Yusupov practica preferentemente las aperturas cerradas. Con las negras, sus especialidades son la Defensa Francesa, la Española Abierta, la Defensa Petrov y el Gambito de Dama.


Muchos jugadores de primera línea publican libros con sus mejores partidas y algunos analizan también las partidas de sus colegas, pero es raro encontrar una obra que recoja las aportaciones modernas y los hallazgos más recientes. Desde luego no hay nada que objetar a que los grandes maestros del presente rehúsen divulgar los secretos que dan consistencia a su técnica y a su talento. En este sentido, Yusupov es una excepción: sigue la tradición de Botvinnik, Bronstein y Kotov y publica en colaboración con su alma máter y también entrenador, Dvoretsky, tratados sobre la actualidad del ajedrez. Además, entre ambos han formado a muchas promesas rusas.


Yusupov en un Convenio entre la Federación Española de Ajedrez y CajaCanarias, ha llegado a la isla a realizar un stage con entrenadores de alto nivel, constituido por la flor y nata de los rectores pedagógicos del ajedrez español, encabezados por el seleccionador nacional masculino, el GM Jordi Magem y el seleccionador nacional femenino, el GM Javier Moreno, acompañados ambos por los GM's Oleg Korneev (traductor), José Luis Fernández, Jesús de la Villa y Josep Oms; compleméntandose el stage con un curso sobre utilización de ChessBase a cargo del MI David Martínez especialista enviado por ChessBase y otro sobre psicología a cargo de Jose Suárez Roa; asistiendo en calidad de oyentes los entrenadores tinerfeños, el MI Adalberto Villavicencio y el Preferente Especial, Victor Ortells.


A las 18,20 h. llegó el invitado de lujo. Y mi primera pregunta no tardó en llegar:


- Maestro, ¡Buenas tardes!. ¿Su opinión sobre el más espectacular jugador de la historia que hoy nos ha dejado, Bobby Fischer?.

- La muerte de Fischer supone una gran pérdida para el mundo del ajedrez. Fue una figura muy simbólica. Para Bobby el ajedrez era todo en su vida y hay que reconocer que tuvo un montón de fans por todo el mundo. Y son sus fans los que más le quisieron. Le adoraron. Fischer intervino más que nadie en la popularización del ajedrez por el mundo. Y fíjese la coincidencia: muere con 64 años, que muy bien representan a las 64 casillas del tablero (!!).

- Vd. en Alemania sigue los pasos de la Escuela de Dvoretsky, que siempre se dedicó a estudiar con esmero a los clásicos. De ellos, ¿cuál ha sido su favorito?.

- No es fácil escogerlo. Fueron muchos y buenos, pero por afinidades de estilo, me quedo con Mikhail Botvinnik (!?).

- En sus clases Vd. recomienda entre sus pupilos los análisis conjuntos para pasar luego a las consultas individuales y al concreto trabajo casero que cada alumno debe seguir en base a sus características. ¿Cuál es el secreto de su método?.

- Al talento innato sólo hay que añadirle trabajo y más trabajo. Muchas horas de preparación. Tenemos el ejemplo de Fischer, que estudió más ajedrez que nadie.

- Oiga, ¿cómo damos con el espíritu de la posición?, con lo que Vd. llama el hilo del juego… .

- Con la comprensión posicional, que es lo que verdaderamente importa. Es una capacidad que se obtiene para ser capaz de valorar una posición concreta y ver lo decisivo que hay en ella. Para avanzar al respecto, deberemos contar con un arsenal de posiciones típicas.

- ¿Cómo se pasa de estar a punto de ganar un match a Anatoli Kárpov en 1989 a ganar otro a un genio como Vasily Ivanchuk en 1992?.

- Porque saqué conclusiones. Me di cuenta que invertía mucha energía en las primeras cuatro horas de la partida, luego me desfondaba. Así que dispuse mejorar la preparación física con carreras de fondo. Luego llegó Ivanchuk. Tengo que reconocer que no tenía a priori la idea de jugar agudo contra Vasily, pero debido a la ventaja inicial de éste, no me quedó más remedio que arriesgar y me fue bastante bien… .



Acto seguido y antes de empezar la lección de hoy a los ilustres maestros reunidos, Artur Yusupov me firmó uno de sus libros (junto con Dvoretsky), titulado Técnica para el jugador de torneo donde nos desvela los secretos de la escuela rusa de ajedrez, desgranando la teoría, el análisis y la técnica de los finales con suma maestría y sencillez. Un libro de altísima calidad, con el cual muchos ajedrecistas lograrán subir entre 75 y 100 puntos ELO. Seguro que la empresa IDEAS DEPORTIVAS CANARIAS ( juanramonjerez@hotmail.com ), lo vende (!?).





La clase de hoy comenzó mostrando para su análisis a varias posiciones de entrenamiento. Trabajó de esta manera tanto con la selección de Rusia como con la de Suiza, con muy buenos resultados. Escogió a un voluntario, el GM Josep Oms, para que jugase contra él una posición a finish con 15 minutos en su reloj. Un estudio de peones, confeccionado por N. Grigoriev en 1937. ¡Los peones son el alma del ajedrez! - Philidor (!?). Todos los entresijos Yusupov los conocía al dedillo. Y vamos si lo demostró. Se trataba de que el interrogado diese con una fina maniobra de rey, que le daba el triunfo a las blancas. Y dio con ella (Rb1!) y bastante rápido. La idea era detectar ese momento crítico, algo que Yusupov valora continuamente.


Pasó posteriormente a examinar al GM José Luis Fernández y al MI David Martínez, esta vez ambos jugando el uno con el otro, con 20 minutos a finish por bando, sobre una posición complicada obtenida en la partida Botvinnik-Bondarevsky, Moscú 1941. Se trataba esta vez de que ninguno de los alumnos participantes en esta prueba supiera en realidad que es lo que estaba pasando, para simularla al máximo con las condiciones de torneo. La posición era sumamente complicada. José Luis comenzó bien su desarrollo, pues jugó mejor que el propio Botvinnik (!?) pero ante la complejidad del análisis posterior, pronto se vio abocado a una posición en donde tendría que luchar como un jabato para conseguir tablas, ante el buen juego desplegado por su rival.


A partir de esos momentos, Yusupov, paró la partida y comenzó a desentrañar todos los recursos ocultos de la posición, haciendo de la misma un auténtico problema geométrico de muy difícil resolución. Su idea, con este tipo de posiciones de entrenamiento no es más que las de avivar en los alumnos la "comprensión posicional" jalonada de precisas respuestas tácticas… .


Se trataba de perseguir al juego forzado con trampas para ambas partes. Yusupov sugería que a mayor complejidad en este tipo de posiciones, se necesitaba de mayor tiempo de respuesta para conceder a los alumnos.


Acto seguido dispuso de otra posición para los GM's Jordi Magem y Javier Moreno (con 15 minutos de reloj para cada uno). Fue la que surgió en una partida muy poco conocida pero increíblemente complicada: Smagin-Monin, Pinsk 1986. Un auténtico modelo de entrenamiento, para según sus propias palabras, poner a jugadores fuertes. De entrada surgió una poderosa pero difícil de entender, entrega de pieza. Si como aparentemente sucedía, no había nada a cambio para que te matasen, mejor era defenderse con material de más. Y así sucedió. Moreno, con negras, se comió el alfil y se dispuso a aguantar un ataque en tromba, que se le iba a venir encima. Las primeras jugadas fueron precisas de Magem, pero le costó casi todo su tiempo disponible (!?)… . Yusupov, frenó la embestida, que se iba diluyendo como el azucarillo. Comentó que hasta los apuros, Magem había jugado perfecto, y que de hecho había llegado a la "temática" posición incierta. A partir de ahí nos deleitó con los secretos de la Escuela Soviética de ajedrez. Aquella posición, difícil de valorar, había sido tratada por Yusupov de manera muy concienzuda, casi milimétricamente mostrando tanto los hábitos de ataque como los de defensa. Todos sus alumnos la habían analizado con él y el maestro había guardado con el paso de los años, los mejores consejos para su tratamiento.


Este análisis fue el que más honda impresión me causó. La super gran maestría, se adquiere con la gran persistencia que nos mostró con este ejemplo Yusupov. En Occidente (salvo Fischer, Anand y ahora Calrsen) pocos maestros se atreven a profundizar tanto en sus posiciones de entrenamiento (!?). Y eso es lo que han hecho extremadamente fuerte a los jugadores soviéticos… .


Pronto en el ambiente surgieron las típicas preguntas al prestigioso entrenador de dónde se podían conseguir partidas tan instructivas de este estilo, para entrenarse con ellas. El hombre recomendó que siguiésemos sus libros y por ejemplo, que consultásemos las posiciones que Dvoretsky ha puesto en la página de Internet llamada http://www.chesscafe.com o que buscásemos incluso partidas más famosas pero de tres o cuatro años atrás, cuando ya se nos hubiesen más o menos olvidado.


Puso a modo de ejemplo una posición también muy compleja que surgió tras el movimiento 21…Ae7 en la segunda partida del Campeonato Mundial de 2006 entre Topalov y Krámnik… .


Y terminó la charla práctica mencionando un final que se produjo en la partida de la sexta ronda recién terminada del Torneo de Corus Wijk aan Zee 2008 entre Krámnik y Aronian. Un final que en su libro, aquí mencionado Técnica para el jugador de torneo, casualmente relata y analiza, valorándolo como de muchas posibilidades de tablas para el bando débil (final de torres con dos peones de menos). Puso el ejemplo a la computadora y dejó a las famosas tablas de trasposición de finales trabajar. El programa, por Aronian, encontró rápidamente el método de empatar (12 Dvd's de material ajedrecístico). ¡Fue el Ajedrez del S. XXI el que terminó la sesión práctica!.


En la segunda parte del encuentro tuvo lugar una interesante charla sobre las costumbres ajedrecísticas de la antigua URSS. ¿Cómo era posible que se hubiese llamado Escuela Soviética de Ajedrez a un cúmulo de grandes jugadores todos surgidos de lugares diferentes y hábitos de trabajo tan distintos?.


En tiempos de Mikhail Chigorin, el denominado padre de la Escuela Soviética, se jugaron unos muy buenos torneos en San Petersburgo. Yusupov nos comentó que ojeando un libro antiguo de uno de los mismos, pronto detectó una muy buena manera de hacerse con patrocinadores de grandes torneos de ajedrez. El Zar se había aficionado al juego-ciencia y por ello muchos hombres de negocios e influyentes también habían adquirido tal hábito, con el ánimo de acercarse al gran gobernante…


Así a principios del S. XX vemos a jugadores como el excampeón del mundo Emanuel Lasker viviendo en Rusia y siendo invitado a muchos torneos por ingentes cantidades de dinero.


En tiempos de la revolución el ajedrez fue una herramienta muy barata para el Estado Soviético y tuvo por ello un decidido apoyo por parte del gobierno de aquel país. También serviría para que la mayoría de los miembros de una nación económicamente deprimida pudiesen pasar entretenidos los largos periodos invernales. Surgieron las Casas de Pioneros, o nombres de gobernantes reputados como el de Krylenko, que aparte de ser presidente de ajedrez, más tarde colaboraría en las tristes purgas de Stalin.


Así el ajedrez pronto comenzó a adquirir más y más popularidad en la que se produce una mezcla de tradiciones ajedrecísticas que le dan mucho prestigio y fuerza. El propio Yusupov nos recordó como en su caso, con tan sólo seis años de edad ya él decidió visitar la mejor escuela de pioneros del país. ¡Y estaba en Moscú y a una hora de camino de su casa!... . Coincidió las primera visitas a la escuela con una enfermedad que le obligó a guardar reposo unos meses en el hospital, con la suerte de los campeones, pues allí al estar postrado en cama, pudo ahondar más en el juego, gracias también al apoyo moral de varios médicos que a su vez eran grandes aficionados y que le contagiaron aún más su afición regalándole su primer libro de ajedrez, del eminente autor Vasily Panov.


El iba al Palacio Principal de Pioneros de Moscú dos veces a la semana. Una a jugar un torneo y otra para entrenar. De las cosas que más le incentivaban era el ver a chicos mayores que él a su lado de los que pronto aprendería un montón. El progreso siempre era constante. A diferencia de lo que ocurre en Occidente, Yusupov recalcó que en la URSS los jugadores jugaban siempre contra otros de similar fuerza ajedrecística y sólo tras alcanzar en un torneo una clasificación superior al 75% de los puntos, les permitían subir a una categoría inmediatamente superior (empezando los alumnos en la cuarta categoría hasta llegar a la primera). Para subir a Primera Preferente ya el esfuerzo requerido era muy superior. Había que lograr tres veces en tres torneos distintos dicha clasificación (del 75%) para obtener el preciado galardón (!?). Termina el asunto Yusupov indicando lo triste que es en Occidente ver a jugadores de gran progresión jugando en Torneos Abiertos, donde por la mañana les toca a un rival fácil y ganan sin problemas, para acabar siendo rematados en la ronda de la tarde ante jugadores de mayor nivel… . ¡Uno de los grandes problemas del Capitalismo!.


Yusupov indicó que al llegar a la categoría Preferente del ajedrez moscovita, se le permitió la visita al prestigioso Club de Ajedrez Central de Moscú en donde se realizaban campeonatos, pero ya con rivales más serios. Todos torneos, de nuevo, progresivos: Campeonatos del barrio, de la ciudad, de la región y del país.


En Occidente esto no se ve. Un jugador jóven se termina estancando porque siempre acaba jugando en torneos del mismo nivel y por ello no sube de fuerza ajedrecística.


A Yusupov, en aquella época lo cuidaban con mesura, porque no sólo le iban dando metódicamente la preparación teórica y práctica necesaria sino que también lo iban complementando con visitas a eventos de importancia: Por ejemplo, recuerda con agrado, su asistencia como espectador al Campeonato Mundial de 1969 entre Petrosian y Spassky o a ver las partidas de la fuerte Liga Rusa de la División de Honor, integrada por estrellas de proyección mundial como Tal o Smyslov.


Nos recuerda lo difícil que lo tuvo en 1976 para clasificarse como representante de su país para el Campeonanto del Mundo Juvenil. ¡El torneo clasificatorio fue sin duda mucho más complicado que el propio Campeonato Mundial!.


Y ahí señaló que se forjó su carácter. Los jugadores de la URSS eran máquinas preparadas para ganar con una capacidad de lucha infernal. De ahí su gran potencial.


Recalco todo ésto, para de nuevo pronunciar (en alto) el nombre de Bobby Fischer, que proviniendo de un país con mucha menos tradición ajedrecística fue capaz de imponerse él sólo contra tal sistema de fuerza selectiva !!.


Con la caída del muro de Berlín y el fin del Comunismo, muchos grandes jugadores emigraron a otros países (el caso del fortísimo maestro Korneev – el hombre que más torneos abiertos ha ganado en el mundo -!?, que vive en la actualidad en Tenerife).


Se han perdido, de este modo, las ventajas que el ajedrez de la URSS disfrutó antaño.


En la actualidad, aunque el Gobierno ya no patrocina directamente el ajedrez en la antigua URSS, sí que existen patrocinadores privados que lo hacen. Porque quedan muchos ejemplos de grandes empresarios, que en su niñez visitaron tales Palacios de Pioneros. Yusupov menciona el caso de un amigo suyo que hoy es multimillonario y dueño de una cadena de Centros Comerciales que jugaba con él de pequeño o el caso del nº 3 de la Política Rusa, que también es Presidente de la Federación Rusa de Ajedrez y que desempeñó un papel ajedrecístico muy importante en los eventos universitarios en su época de estudiante.


Hablando de la Universidad, el Maestro y Entrenador Emérito nos comenta que en la Universidad de Moscú existe una cátedra de Entrenadores Profesionales de Ajedrez, algo que no ocurre en otras partes del mundo, lamentablemente… .


Terminó este tema de la charla hablando de la importancia de la planificación del entrenamiento en un alumno. Nos enseño algunos planning de algunos de sus pupilos, reseñando la importancia que tiene elaborar un método en donde se prueben sistemas nuevos y en donde no se abusen de partidas de entrenamiento, antes de la llegada de la gran competición.


Me impresionó ver a todos los allí presentes tomando ávidamente notas sobre las costumbres al respecto de Yusupov. Todo se basa en saber combinar la preparación técnica, con la física, con las partidas de entrenamiento y con el necesario descanso antes de una gran prueba. ¿Pero cómo optimizarlo?. Está claro que depende de las circunstancias personales de cada uno, pero aún así, Yusupov, lo tiene todo calculado al dedillo… . Típico de la disciplina que lleva al éxito.


Destacó la importancia de que el jugador en cuestión llegue en buena forma al torneo. Es más fundamental varias semanas antes de la prueba, promover la experiencia práctica del jugador (con partidas de entrenamiento) que llenar su cabeza de ideas nuevas. Las sesiones técnicas no deberán exceder de cinco o seis horas diarias.


Ya en la vorágine de la competición seria, se requiere de grandes dosis de psicología deportiva (de ahí la presencia del mejor psicólogo ajedrecístico nacional en este stage). Yusupov recomienda cuando el alumno termina una partida que no pare, sino que la analice junto a su entrenador y/o rival al término de la misma durante un periodo que oscile de 15 a 30 minutos, para luego ya ir a cenar, distraerse un poco y posteriormente dormir. Fundamental el papel del psicólogo, si las cosas van mal. Mejor que el alumno se despeje después de la partida, salga a divertirse un poco y se quite de este modo la tremenda presión psicológica que le ha caído encima.


Ya se sabe, el mejor método, en los momentos críticos es el que lleva a la certera relajación.


Y con ello, se dio por terminada esta sesión de hoy, a la que tuve el honor de asistir para poderlo ahora contar a los miembros del foro del ajedrez canario y al "comercio exterior" sito en http://www.ajedreztenerife.com . Este stage comenzó el 16 de este mes y finaliza el 19 de Enero, con sesiones de mañana y tarde.


Espero que les haya gustado mi experiencia que como siempre he contado con todo el respeto y cariño del mundo al juego-ciencia.


Finalizo ahora esta entrañable crónica con una narración de Borges, que bien nos puede reflejar a todos los grandes aficionados del ajedrez, cual es el estado de ánimo actual tras la desaparición para siempre, del genio y mito del ajedrez, el gran Bobby Fischer ( q.e.p.d.):


Si Pudiera Vivir Nuevamente Mi Vida


En la próxima cometería más errores. No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más. Sería más tonto de lo que he sido, de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad. Sería menos higiénico, correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos. Iría a más lugares a donde nunca he ido, comería más helados y menos habas, tendría más problemas reales y menos imaginarios. Yo fui de esas personas que vivió sensata y prolíficamente cada minuto de su vida; claro que tuve momentos de alegría. Pero si no lo saben, de eso está hecha la vida, solo de momentos; no te pierdas ahora. Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte sin un termómetro, una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas. Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar descalzo a principios de la primavera y seguiría así hasta concluir el otoño. Daría más vueltas en calecitas, contemplaría más amaneceres y jugaría con más niños, si tuviera otra vez la vida por delante. Pero ya ven, tengo 85 años y sé que me estoy muriendo… .


Jorge Luis Borges.





Recibid un cordial saludo,


Angel Jiménez Arteaga

aarteaga61@gmail.com